domingo, 11 de marzo de 2012

Sigue la línea de puntos

Recuerdo el segundo año de infantil como el peor de mi infancia. Teníamos una maestra que se llamaba Lucía y que un día me castigó. Mi trauma infantil. Me castigó detrás de la puerta de clase, la gente abría la puerta y, a veces, me golpeaban con la puerta. Y me castigó porque no sabía repasar sin salirme tres globos azules. Iba un día llorando a casa y con los globos como tarea y mi padre me los repasó para que no me castigasen porque llevaba tres días castigada por los globos.


Ese día le entregué los globos a la profesora y me volvió a castigar porque no los había repasado yo.



A día de hoy aún recuerdo los tres globos como si los tuviese delante. Lo bueno de esto es que gracias a Lucía yo ya sé cómo no quiero ser cuando sea maestra.

1 comentario:

  1. Por fin veo tu blog. Escribes bien (aunque te quedas un poco corta en las entradas). ¡Ánimo y ponte al día en el número de entradas! (Y hazlas más largas.) Lo que cuentas es interesante y lo cuentas muy bien.

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