Pues mi madre me compró un diario, después de insistir durante mucho tiempo y empecé a escribirlo cada noche. Me encantaba. Cada cumpleaños me regalaban un diario. Tengo como diez o doce diarios escritos, el primero de todos es muy gracioso, excesivamente gracioso. A parte de que escribía chorradas (muy importantes para mí por aquel entonces) la ortografía y la caligrafía no eran, ni mucho menos, "ideales", jeje.
Todavía escribo en un diario, igual no cada noche, pero siempre que puedo.

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